La ratita presumida


ratita presumida

¿Elegimos deliberadamente a una pareja? ¿Una posible pareja nos elige?
Cupido es un niño travieso que lanza sus flechas insensatas con los ojos
vendados, a veces con buena puntería y otras con mal criterio.
Para hablar de la elección de pareja usamos la figura de la Ratita Presumida aquel personaje encantador de los cuentos infantiles que, puesta en la situación de escoger una pareja, entre todos los pretendientes que se le acercan se queda con el único que, sin ninguna duda, se la iba a comer: ¡el gato!
La precisión con la que la Ratita elige a su pareja nos recuerda también a esas mujeres que una y otra vez se enzarzan en relaciones desastrosas, con el mismo tipo de hombres, como si no pudieran aprender de la experiencia, como si hubiera algo más fuerte que ellas que las llevara a escoger siempre precisamente a ese hombre-gato que seguro que las hará sufrir…

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