¿Dónde está Irene?

Mariela Michelena psicoanalistia - IreneIrene siempre tiene la última palabra, que suele ser: «Perdón, lo siento». «Te entiendo». «No te preocupes». «Vale, está bien». «No volverá a ocurrir». «No importa, esto no te lo voy a tener en cuenta».

Irene es la mejor amiga de todas las amigas. La que siempre está dispuesta a hacer favores, a ayudar a los demás, a correr a buscar lo que supone que el otro necesita, a escuchar las quejas de todo el mundo contra todo el mundo sin echar leña al fuego. La que consigue reconciliar las situaciones objetivamente irreconciliables. Irene es un manual de urbanidad con pelo largo. Sabe lo que hay que decir, cuándo hay que decirlo y en qué tono. Lo correcto, lo incorrecto, lo que corresponde en cada situación. Lo justo. Irene sabe exactamente cómo hay que tratar a los demás, pero hasta ahora no ha conseguido que un hombre la trate a ella como se merece.

Irene llega a la consulta porque está cada vez más angustiada y no sabe qué es lo que le pasa. Está incómoda en su vida y no entiende por qué. Le parece que su relación con Juan no marcha bien y no puede comprender que no sea una relación perfecta, porque ella ha puesto todo de su parte para que lo sea.

La historia que me cuenta es más o menos ésta: Chico conoce chica, se enamoran locamente y empiezan a salir. Juan es absorbente y quiere estar con Irene todo el día. Ella está enamorada y quiere estar con Juan todo el día. Los fines de semana los pasan juntos, solos, en la casa que él tiene en la sierra. A Juan le descansa mucho ver la televisión, Irene prefiere el cine, pero no le importa quedarse en casa con tal de estar con Juan. Ahora que pasan los fines de semana fuera de la ciudad, tienen menos ocasión de quedar con amigos, Juan no tiene demasiados amigos e Irene no tiene inconveniente en postergar a los suyos con tal de estar con Juan. Juan prefiere las mujeres con pelo corto y a Irene no le importa cortárselo. Total, cuando quiera se lo deja crecer otra vez. Irene solía vestir con ropas ajustadas, provocativas, que a Juan no le hacían mucha gracia. Así que Irene fue cambiando de look. Total, seguramente antes vestía así para buscar novio, y ahora que ya lo tiene…

Irene está siempre disponible, nunca tiene otra cosa más importante que hacer, ni otras relaciones, ni ganas de otra cosa, ni opiniones distintas a las de Juan. El reclamo Te quiero toda para mí, te quiero sólo para mí que Juan le hizo cuando se enamoraron, Irene lo tomó al pie de la letra y se ha ido transformando en una mujer hecha de ese material de costilla que es tan dúctil, y que permite a Juan modelar a Irene a su gusto.

Mientras tanto, Irene ha olvidado lo que le gusta y lo que no. Ya no recuerda cómo prefiere la carne, si poco hecha o pasada. Pero no le importa. Total, ha llegado a gustarle cualquier cosa de cualquier manera. Ella es así de complaciente.

2 comentarios
  1. Lety
    Lety Dice:

    Hola! Parece que describes las peticiones de mi pareja y la razón por la que terminamos, esa fue la última discusión que me quería solo para el y que yo no le ofrecía nada, le dije que no pensaba cambiar y que hizo? Se fue!! Me vació el departamento y ahora quisieron volver a encontrar mi centro , no acepte lo que el quería pero por algo estaba ahí y eso es lo que debo de entender , aunque ponga altos no debo de tener este tipo de relaciones

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    • Mariela Michelena
      Mariela Michelena Dice:

      Hola Lety, ¡siento mi retraso en responder!, pero aquí estoy. Efectivamente, tenemos que cuidarnos de quienes pretenden apropiarse de nosotras y transformarnos en quienes no somos. Busca tu centro, como tú dices. Búscate. Encuéntrate y no permitas que nadie te vuelva a perder… Un abrazo y mucha suerte en el futuro. Mariela

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